Como todos los años algunos de los seminaristas mayores han ido a la Finca la Fuente para asegurarse de que todo va a estar en perfectas condiciones cuando lleguen los días del Campamento de Verano
Un nutrido grupo de niños acompañados de su sacerdotes y de sus monitores, abarrotan el autobús público camino del Estadio de Fútbol. Son nuestros seminaristas menores dispuestos a pasar una buena tarde animando al Real Murcia. Van bien provistos de bufandas, banderas y una gran pancarta que afirma con cierto optimismo "Este año no salvamos".
Siendo Año Sacerdotal y celebrándose el Primer Centenario de la Señora, la Reina de los Corazones, Patrona del Seminario Mayor de San Fulgencio, la fiesta del Patrón del Clero Secular Español tuvo un especial realce.
Methode, Juan Carlos, JoseMi, Dani, Alejandro, Pedro, Francis, Jero y Carlos, nueve seminaristas, los que se han incorporado este curso 2009-10 al Seminario se consagraron a la Virgen María en la solemne Eucaristía celebrada por nuestro Obispo el pasado sábado 1 de mayo, fiesta de La Señora, Patrona del Seminario. Acompañados de familiares y amigos, así como de muchos sacerdotes que se quisieron unir a la fiesta, pasamos un hermoso día en torno a la Reina de los Corazones, en este año del comienzo de la celebración del Centenario de la Imagen. El Seminario Menor también se unió a la fiesta, y todos juntos por la tarde participamos en una sencilla pero emotiva procesión por las calles cercanas a nuestro Seminario. Por la noche pudimos disfrutar de una estupenda barbacoa.
A 30 de abril cumplidos, como canta el popular canto de Los Mayos, Murcia y su huerta, como cada año renovará su sentir huertano en torno a la Cruz, que ya a las puertas de mayo se encuentra revestida de flores, pero sobre todo de la gloria de la Pascua.
| Del 23 al 29 de Junio | Campamento del Seminario Menor |

Jesucristo, salvador del mundo, que a orillas del mar de Galilea, llamaste a los apóstoles para constituirlos fundamento de tu Iglesia y portadores de tu evangelio, te pedimos que hoy sigas fijando tu mirada en niños y jóvenes de nuestras familias, de nuestras parroquias, comunidades y movimientos, invitándolos a seguirte en la vida sacerdotal o religiosa.
Dales luz que disipe sus dudas y decisión para que te sigan y se embarquen contigo dejándolo todo. Infúndeles confianza y sabiduría para llevar tu palabra y el testimonio de tu amor a los hombres y mujeres de nuestro tiempo. Tú que eres nuestro salvador, ayer, hoy por los siglos de los siglos. Amén.









